Trata de personas: un delito a evidenciarse

 
El Departamento de Seguridad Pública de la Organización de los Estados Americanos lidera el proyecto “Aliados Contra la Trata” lo cual tiene entre sus objetivos sensibilizar a la población sobre los nriesgos y peligros en la Trata de Personas. De acuerdo con el Reporte Global sobre Trata de Personas, se identificó que el deterioro socioeconómico causado por la pandemia del COVID-19, incrementó los casos de trabajo forzado en el mundo y del uso del internet para captar y explotar a las víctimas.
 
La edición 2020 del Reporte Global sobre Trata de Personas expone el panorama mundial y las tendencias y corrientes más recientes de la trata, así como, análisis regionales y perfiles detallados de los países. Además, el informe presenta una lista de observaciones especiales sobre diferentes
aspectos de la trata de personas.  Hallazgos del Reporte Global sobre Trata de Personas:
  • La trata de personas en el mundo sigue afectando principalmente a mujeres y niñas con el 65 % de las víctimas identificadas. Sin embargo, información reciente refleja un aumento en los hombres y niños en comparación con el reporte anterior (35 % del total de víctimas identificadas).
  • La explotación sexual se mantiene como la principal causa de explotación en el mundo (50 % de los casos identificados), además se registra un incremento en casos de trabajo forzado y algunas otras formas de explotación como la mendicidad ajena (del 34 % en 2016 al 38 % en el 2020).
  • Los sectores de mayor prevalencia de casos de trabajo forzado identificados son: el trabajo doméstico, el sector de la construcción, los sectores de economías rurales como la agricultura, economías extractivas como la minería, el sector textil y los trabajos informales.
  • Los principales factores de riesgo que son aprovechados por los tratantes en el mundo, de acuerdo con los casos analizados son las necesidades económicas, la condición migratoria irregular, antecedentes de conflictos familiares, principalmente en casos de niños, niñas y adolescentes, y la generación de dependencia afectiva con el tratante como mecanismo de sometimiento.
  • La recesión causada por el COVID-19 impacta directamente en el delito de trata de personas, principalmente por el incremento de población con necesidades económicas derivadas del desempleo.
  • Más del 90 % de los casos identificados en Suramérica son de origen de la misma región. Es decir, la mayoría de las víctimas identificadas son del mismo país o de países vecinos.
En Ecuador, las víctimas de trata son principalmente mujeres, niñas, niños y adolescentes. Los explotan, principalmente, para fines sexuales, trabajo forzoso, servidumbre doméstica, mendicidad infantil, y/o extracción de órganos entre otras modalidades.
 
En Ecuador, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) tipifica la trata de npersonas y define sus modalidades:
  • La extracción o comercialización ilegal de órganos, tejidos, fluidos o material genético de personas vivas, incluido el turismo para la donación o trasplante de órganos.
  • La explotación sexual de personas incluida la prostitución forzada, el turismo sexual y la pornografía infantil.
  • La explotación laboral, incluido el trabajo forzoso, la servidumbre por deudas y el trabajo infantil.
  • Promesa de matrimonio o unión de hecho servil, incluida la unión de hecho precoz, arreglada, como indemnización o transacción, temporal o para fines de procreación.
  • La adopción ilegal de niñas, niños y adolescentes.
  • La mendicidad.
  • Reclutamiento forzoso para conflictos armados o para el cometimiento de actos penados por la ley.
  • Cualquier otra modalidad de explotación
También de acuerdo con el COIP, la sanción para el delito de trata de personas es de privación de libertad y varía entre 13 a 26 años.
 
En este sentido, la OEA en conjunto con el Ministerio del Interior y los Municipios de Quito e Ibarra, ha ratificado su objetivo por informar y sensibilizar a la población sobre cómo prevenir y actuar ante la Trata de Personas. Asimismo, el Ministerio de Interior ha construido un Plan de Acción contra la Trata de Personas (PACTA), que tiene un alcance hasta el 2030.
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