Ecuador pierde 4,3% del PIB anualmente por malnutrición


La obesidad trae consigo implicaciones para el futuro de los países realmente impactantes. Según estudio la desnutrición está disminuyendo, sin embargo, se espera que obesidad se convierta en la mayor carga social y económica del país. De las proyecciones presentadas hasta el 2078 se estima que el sobrepeso y la obesidad generen un costo anual total de 3.000 millones de dólares en Ecuador.

Durante las últimas décadas, las políticas de desarrollo y de salud que abordan los problemas nutricionales han estado dirigidas mayormente a la reducción de la desnutrición. Estas, acompañadas de un aumento del gasto público para la protección social y la salud, han permitido erradicar la desnutrición aguda en la mayoría de los países de la región y reducir un 62% la desnutrición crónica con respecto al año 2000.

Desde 2005, la CEPAL y el PMA han desarrollado conjuntamente el proyecto, «El costo del hambre», que comenzó con el diseño de un modelo para medir el impacto social y económico de la desnutrición.

Hasta la fecha, esta metodología se ha aplicado en 11 países de nuestra región y en más de 15 países de África. En un último estudio donde se han analizado tres países: Chile, Ecuador y México, arrojó como resultado el impacto combinado de la doble carga de la mal- nutrición representa una pérdida neta de producto interno bruto del 4,3% y 2,3% anual en el Ecuador y México, respectivamente.

En el caso de Chile, donde ya se ha erradicado la desnutrición, dicho costo alcanza el 0,2% del PIB. Sin embargo, los resultados también muestran que la carga humana y financiera producto del sobrepeso y la obesidad ya es significativa y va en aumento. Esto se debe principalmente a los costos derivados de enfermedades crónicas asociadas a la malnutrición por exceso, principalmente la diabetes tipo 2 y la hipertensión. 

Estos costos impactan tanto en el sistema de salud como en las familias afectadas. A medida que continúe la disminución de la desnutrición, la malnutrición por exceso rápidamente se convertirá en la mayor carga social y económica en América Latina y el Caribe.

¿QUÉ PASA EN ECUADOR?

De acuerdo a datos de la encuesta STEPS del 2018, en la población del Ecuador, el 63,6% de los adultos de ambos sexos pre- sentó un IMC mayor o igual a 25 kg/m2.

La prevalencia de obesidad para los adul- tos de ambos sexos fue de 25,7% siendo mayor en las mujeres (30,9%) que en los hombres (20,3%). Sumando el sobrepeso y la obesidad, se encontró la misma tendencia, con una mayor prevalencia en mujeres (67,4%) respecto a los hombres (59,7%), siendo mayor en el grupo en los adultos de 45 a 69 años.

Destaca además que en términos de actividad física, los datos de la encuesta STEPS indican que el 17,8% de la población ecuatoriana de entre 18 a 69 años no cumple con las recomendaciones de la OMS de realizar al menos 150 minutos por semana de actividad física moderada y el 24,7% de la población en este rango de edad tienen un nivel bajo de actividad física.

CAUSAS

Las causas de la malnutrición por exceso de peso se enmarcan en una serie de cambios económicos y socio-culturales vinculados con procesos tales como la globalización, urbanización, y envejecimiento poblacional. Estos procesos han implicado cambios en los sistemas y tecnologías de producción de alimentos, los mercados de alimentos, la estructura y rol de las familias, las tecnologías para el trabajo y la recreación, así como en los medios de comunicación, y en las características de la pobreza y marginalización.

Si bien gran parte de estos cambios han resultado en una serie de mejoras en los servicios disponibles como en las condiciones de vida, también han implicado consecuencias negativas que han contribuido a un aumento de la prevalencia del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles.

Entre sus principales causas estás:

- Bajos niveles de actividad física, elevado sedentarismo.

- Las personas en América Latina se tornan inactivas físicamente a medida que envejecen.

- Las oportunidades para realizar actividad física son más limitadas para la población más pobre.

- Las familias con bajos ingresos tienden a consumir fuentes baratas de calorías.

RECOMENDACIONES

Los expertos recomiendan a los gobiernos promover la educación del consumidor a través de políticas claras e iniciativas para asegurar el rotulado confiable de los alimentos; programas de actividad física: y el apoyo a programas de educación nutricional en las comunidades

Además incita a la industria alimentaria a trabajar con los gobiernos para asegurar la producción, disposición, y accesibilidad a productos alimenticios sanos, y para jugar un rol positivo y responsable en la educación al consumidor en alternativas de comidas saludables.

Afortunadamente ya existen en el mercado tratamientos que nos permiten alcanzar el peso ideal y por ende mejorar la calidad de vida de las personas con obesidad y sobrepeso sin necesidad de recurrir a la cirugía, lo ideal es lograr controlar los antojos.
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