Bagó del Ecuador presenta primera polipíldora para mejorar adherencia al tratamiento cardiovascular


Laboratorios Bagó del Ecuador S.A., empresa comprometida en mejorar la salud y vida de la población con productos farmacéuticos de la más alta calidad, presentó al cuerpo médico ecuatoriano la primera polipíldora para el tratamiento de pacientes que han sufrido algún evento cardiovascular. Se trata de una innovación que agrupa en un solo comprimido todas las substancias necesarias para prevenir episodios posteriores en personas con antecedentes. El lanzamiento se desarrolló durante conferencias médicas, dirigidas a más de 200 especialistas de Quito, Guayaquil y Cuenca. 

El tema central de las conferencias giró en torno a la importancia del cumplimiento (adherencia) del tratamiento después de un infarto o alguna enfermedad del corazón. Gregory Celis, Director Médico de Bagó Ecuador, explicó que “la tasa de mortalidad tras un primer infarto, sin el debido tratamiento médico para evitar episodios posteriores, es alta; por eso es necesario garantizar que cada persona que haya sufrido un infarto de miocardio, incluso años antes, reciba un tratamiento preventivo efectivo. La clave está en la adherencia de los pacientes al tratamiento, es decir, que los pacientes mantengan el tratamiento y no lo abandonen”.

La polipíldora, que fue desarrollada en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), en Madrid, España; llega a Ecuador a través de una alianza estratégica entre la empresa farmacéutica internacional Ferrer y Laboratorios Bagó. 

Cabe destacar que varios ensayos clínicos presentados en la Sociedad Europea de Cardiología demuestran que la cantidad de medicamentos es uno de los factores que inciden en el abandono del tratamiento, mientras mayor es el número, más alto es el porcentaje de abandono de las terapias. Por ejemplo, uno de los ensayos demostró un aumento del 22% en la adherencia al tratamiento por parte de aquellos pacientes que fueron recetados con una polipíldora, en comparación con quienes debían ingerir diversos componentes por separado, como parte de su tratamiento médico secundario.

Con esta iniciativa, Laboratorios Bagó, busca contribuir en la actualización de conocimientos de la comunidad médica ecuatoriana y, por ende, aportar a la calidad de vida de los pacientes que han sufrido un infarto.